Swingers: qué son y en qué se basa su manera de vivir la sexualidad

12.11.2024

¿Qué son parejas swinger y cuál es la cultura?

La sexualidad es un aspecto de nuestras vidas que a lo largo de la historia ha recibido un trato diferente, según la época y las corrientes de pensamiento imperantes. Múltiples prácticas sexuales han sido prohibidas y censuradas; el deseo, el placer, la sexualidad femenina han sido menoscabados y olvidados durante siglos, la homosexualidad perseguida, el BSDM una práctica horrorizada. Solo el paso de los años y las luchas por la igualdad de género, la igualdad sexual y el libre pensamiento individual han dado pie a formas diversas de vida sexualmente aceptadas. El swinger es, aún hoy en día, algo controvertido para gran parte de la sociedad. Conceptos como la fidelidad y el intercambio de pareja se contraponen entre sí. Los swingers, aun en nuestros tiempos, son señalados, porque rompen un esquema de siglos y porque nos enfrenta con nuestros miedos. Son, en sí mismos, la última frontera de la libertad sexual.

Los swingers son parejas estables, que eventualmente, mantienen relaciones sexuales consentidas con otras parejas, donde, el intercambio es el objetivo central. Los ambientes del juego pueden varias entre clubes swingers y eventos o reuniones privadas.

Hay tres tipos de juego swinger;

Softswinger intercambio sexual de solo besos, caricias y sexo oral.

Fullswap un intercambio completo que conlleva penetración.

Ver y ser vistos que consiste en tener relaciones con la pareja mientras vemos y somos observados por otra pareja, quienes a su vez también están sexuando. Se puede decir que, ver y ser vistos, es el primer paso de toda pareja swinger. Muchas parejas se quedan en esta etapa y nunca intercambian, para un gran número de parejas swingers experimentadas el ver y ser vistos es solo una etapa y nunca es swinger real.

La tesis del swinger establece que no existe engaño o infidelidad, no se impone la elección o el dominio de uno sobre el otro y hay exclusividad amorosa pero no sexual. Todo acto debe ser pactado previamente por todos los involucrados.

No estamos ante un tipo de práctica especialmente frecuente o común, los swingers son personas que han decidido disfrutar de su sexualidad de manera libre, respetando los valores y normas que deciden con sus parejas, bajo la premisa del respeto propio y mutuo, como base fundamental.

El mundo de las parejas swingers tiene una dimensión social, algo que va más allá de las parejas que participan en el, y que forma un tejido de relaciones. La cultura swinger es un fenómeno social que ha ganado visibilidad en las últimas décadas. Psicólogos, sexólogos y terapeutas de parejas buscan comprender esta subcultura que puede ofrecer una perspectiva valiosa sobre la diversidad de las relaciones humanas y las dinámicas sexuales.

Uno de los principios clave es el consentimiento, todas las actividades sexuales se basan en acuerdos explícitos e implícitos y consensuados entre todas las partes involucradas. El enfoque en la comunicación abierta, horizontal y honesta es fundamental para mantener relaciones saludables y respetuosas. Las motivaciones para participar en el estilo de vida swinger varían, algunas parejas buscan explorar nuevas experiencias sexuales y romper con la rutina, mientras que otras desean fortalecer su relación mediante la apertura y la confianza mutua. La mayoría de parejas del estilo de vida swinger manifiestan una mayor satisfacción sexual, una comunicación mejorada y un sentido de comunidad muy cercano.

Las dinámicas dentro de la comunidad pueden variar ampliamente, algunos prefieren encuentros casuales, mientras que otros optan por relaciones más duraderas con otras parejas. Existen normas y reglas específicas que regulan las interacciones e interrelaciones, como el consentimiento previo, el uso de protección y el respeto por los límites personales.

A pesar de los beneficios, la cultura swinger también presenta desafíos. La gestión de los celos, la negociación de los límites y la comunicación efectiva son esenciales para evitar conflictos. Sus miembros deben estar preparados para abordar estos temas con sensibilidad y asertividad, reconociendo la diversidad de experiencias y perspectivas dentro de la comunidad swinger y asumiendo los retos que plantea como individuo y como pareja. Aunque la cultura swinger ha ganado aceptación, aún enfrenta estigmatización y malentendidos. La educación y la sensibilización son cruciales para combatir los prejuicios y fomentar una comprensión más amplia de lo que es el mundo de las parejas abiertas.

Normas básicas

La práctica del swinger es un fenómeno complejo y socialmente criticado, es una actividad discreta, secreta y exclusiva. Es necesario establecer una serie de normas con el fin de no propiciar conflictos en el seno de la pareja. Si bien cada pareja va a establecer sus propias normas, en su mayoría siguen una serie de principios básicos.

1. Situación acordada y sin presionar a ninguna de las partes.

La principal y más importante de las premisas que todo intercambio de parejas debe seguir es el hecho de que ambos deben estar interesados y conformes en realizar este tipo de prácticas. Es decir, resulta fundamental que ninguna de las partes llegue a aceptar algo que realmente no quiere hacer, solo por complacer a su pareja o por temor a romper su unión.

También se aplica a la aceptación o rechazo por parte de uno de los miembros de la pareja, para con quien o quienes se desea mantener la relación sexual.

Nada debe ser obligado, todo ha de ser acordado.

2. Seguridad, ante todo.

Otro elemento básico es el uso de profilaxis, la práctica sexual con diferentes parejas puede conllevar un elevado riesgo de contagio de ITS o embarazos no deseados, si no se realiza con protección. El uso de preservativo y otros mecanismos de protección son obligatorios.

3. No implicación emocional.

Una de las premisas fundamentales que hace que el movimiento swinger pueda no tener repercusiones negativas en la pareja, es el hecho de mantener el acto del intercambio en algo meramente sexual. Estamos hablando de que quienes lo llevan a cabo han de ser parejas que puedan poner su relación por encima de todo acto sexual multidireccional consentido. Proteger el núcleo del matrimonio es lo más importante.

Toda acción que atente contra los aspectos romántico-emocionales de la pareja debe ser rechazado, a la hora de contactar o sexual con otras.

4. No ha de ser la única práctica sexual.

El swinger puede resultar una práctica estimulante para las personas que los practican, pero es recomendable que no se trate de la única que se lleve a cabo. Mantener relaciones sexuales en otros contextos y sin intercambios es también necesario y sano de cara al mantenimiento de la pareja.

Ventajas y desventajas

Si se lleva a cabo bajo una serie de normas básicas y de forma totalmente aceptada y voluntaria por ambas partes, el swinger no tiene por qué tener efectos negativos en el funcionamiento de la pareja, incluso en algunas puede revitalizar el erotismo y atracción existente al disfrutar de otras maneras. La idea de compartir este tipo de actividad como algo secreto entre ambos resulta reconfortante y altamente conectiva en lo sexual.

La práctica del swinger también tiene una serie de riesgos, especialmente si no se cumplen las normas básicas o se incumplen las normas internas pactadas entre los miembros de la pareja. Personas inseguras, con celos, baja autoestima o parejas con problemas no deberían acudir al swinger como tabla de salvación, el swinger no solo puede crear heridas incurables, puede ser el detonante para acabar con la relación.

Otro de los aspectos que más problemas suele dar, es el hecho de que sólo uno de los de los dos desee el intercambio, estando el otro obligado, pese a aceptar. La persona que en realidad no desea hacerlo no suele participar activamente, padeciendo y sufriendo las consecuencias de entregarse sexualmente, sin agrado o intención. La situación puede empeorar si quien lo apetece no desea que sea una experiencia aislada sino algo habitual. Es muy importante que existe una buena comunicación horizontal en la pareja y que exista, el anteriormente citado, acuerdo entre ambas partes; qué vamos a hacer, cómo lo vamos a hacer, hasta dónde vamos a llegar, que nos vamos a permitir y que no.

Confusiones con otros términos

Hay que tener en cuenta que, aunque el principio básico es fácil de entender, a menudo la práctica del swinger resulta confundida con términos como; la infidelidad, en primer lugar, no se trata de un acto de infidelidad, sino que es algo previamente pactado y aceptado por ambos miembros de la pareja. Tampoco se trata de poliamor, siendo el encuentro meramente sexual, no existe una vinculación romántica entre las dos parejas.

En un principio hace 70 año o mas el swinger era relacionado como una actividad solo de intercambio de parejas, las otras opciones y prácticas como los tríos, las orgias, el cuckold, el cuckquean, entre muchas otras; estaban ajenas al movimiento swinger, había líneas distintivas muy marcadas entre unas y otras. Con el tiempo y con la evolución de los propios clubes swinger y su deseo de ofrecer mas opciones a sus miembros o clientes todas estas opciones consideradas ajenas al intercambio de parejas fueron ingresado, mimetizándose y sumándose de manera orgánica; cambiando la acepción del concepto por completo, ahora swinger era todo eso.

Hoy hay un nuevo concepto acuñado en la comunidad parejas abiertas. Parejas que practican el intercambio, el cuckold, los trios, el cuckqean, las orgias, el blizz. Dando paso a nuevas formas de expresión sexual, que evolucionan permanentemente. Ya hoy se incluyen tímidamente el trio bisexual HMH, la sisificacion "sisy" (feminización masculina sumisa en el cuckold), el cuckold sumiso, la vixem y el stang el kinki

Incluso, la comunidad LGBT ya esta entrando en el movimiento de parejas abiertas.

La línea entre swinger y parejas abiertas es tan delgada, que no se nota. Solo las parejas puristas la mantienen.

Los swinger son seres humanos, no son seres superiores o exentos de dudas, conflictos y riesgos, son miembros activos de la sociedad en su conjunto y con las barreras sexuales que cada sociedad plantea. Son padres, madres, hijos, abuelas, abuelos. Son personas que deciden vivir sus fantasías en complicidad con su pareja, rompiendo todas sus paredes morales colectivas e individuales, se reaprenden permanentemente y en pareja, crecen juntos. 

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