Las cinco preguntas que deben hacerse para comenzar

27.04.2020

El swinger, el estilo de vida de las parejas abiertas, no es para todo el mundo. Muchos tocan las puertas, muy pocos entran, muy pocos vuelven y muy poco se quedan.

Estadísticamente hablando de cada 10 parejas que contactan a un club swinger por información, solo 5 llegan a entrar, 4 no vuelven…solo 1 retorna.

¿Porqué?

Porque desconocemos qué preguntas debemos hacernos para saber si somos capaces de vivir nuestra sexualidad, mal allá de las puertas de nuestra alcoba o de las puertas de un hotel.

La desnudez en público, el sexo en grupo, la libertad de expresarse sexualmente en público, el yo sexual, el nosotros sexual, la autoestima.

¿Seré o no capaz? ¿Seremos o no capaces? preguntas que deben hacerse y responderse a si mismos, para saber si en realidad pueden ser una pareja swinger.

Solo cinco preguntas los separan de esa realidad;

1. ¿Puedo estar desnudo (a) en público?

Esto es fundamental, puesto que no se puede tener sexo vestidos. En toda reunión o local swinger la desnudez es, en el mayor de los casos, el código de vestimenta o bien aun cuando los códigos de vestimenta sean lencería, ropa sexy, toallas, etc. Todas las actividades buscan la desnudez total de sus participantes; para dar paso al juego swinger.

Los clubes tipo bar discoteca, por ejemplo, tiene dos áreas completamente diferenciadas; el área de meet and greed o zona de baile en la que hay que estar vestidos y el área de cuartos de juegos donde la desnudez es obligatoria.

En Clubes tipo sauna la desnudes es requisito para ingresar.

En reuniones en casas de playa o campestres la desnudez es el objetivo de entrada.

En un encuentro o reunión privada con otra u otras parejas la desnudez esta implícita.

En todo caso, la capacidad de desnudarse frente a desconocidos es esencial para poder dar los pasos subsiguientes en procura del cumplimiento de las fantasías. No todos están dispuestos a enfrentarse a sus temores, incapacidades y tabúes, muchos le tienen miedo a su propio cuerpo y sienten vergüenza de sí mismos. La desnudez es uno de los tabúes más grandes del ser humano, la autoestima, la autocomplacencia, la sensualidad, mi "yo" sexual, mi "yo" en comparación con otros, todo está en juego.

Pregúntese ¿Puedo estar denudo o desnuda delante de otros?

Si la respuesta es un NO tajante, tómese su tiempo; aún no están listos.

Si la respuesta es "tal vez" ya gran parte del camino esta ganado.

Recuerde siempre el swinger es un camino de dos vias "para ver hay que ser vistos".

2. ¿Puedo tener sexo delante de otros?

Una vez pasada la barrera mental de permitir que otras personas nos vean desnudos, recordemos que estamos buscamos este estilo de vida para tener sexo. Como ya hemos dicho, el objetivo de toda reunión o local swinger es que los invitados tengan sexo, al menos con su pareja.

Las parejas swingers son muy tolerantes, en las zonas de meet and greet, con las parejas vainillas, pero una vez inicien las actividades y los juegos les pedirán que se retiren, debe ir a una reunión swinger con el objetivo de jugar.

La erección, por ejemplo, es una gran limitante, para muchos caballeros es difícil la erección delante de extraños. La presión del sexo grupal, el poder "cumplir", la autoexigencia, la comparación con otros, todo juega en contra. Es muy normal la no erección en los primeros juegos swinger, comunicar cuerpo y mente para ello toma tiempo, para unos es más rápido superar esta etapa que para otros. En el swinger hay miles de opciones para disfrutar sin erectar; cuckold, blizz, juegos kinky con juguetes para adultos, sexo oral; de hecho, en un intercambio exitoso se viven múltiples experiencias en un lapso de tiempo corto ver y ser vistos, blizz, cuckold, cuckquean, trios, kinky, etc. Si la erección no se presenta, relájate, deja ser a tu pareja, veras y vivirás cosas que solo podías imaginar. Descubrirás que tienes una esposa que nunca habías conocido, tu turno llegará.

Emocionalmente hablando es una gran pared para ambos, en un gran porcentaje muchas parejas no pueden sexuar delante de otros, en ese momento el sexo puede ser un enemigo, las luchas internas que genera son muy duras. El apoyo y compresión del otro son fundamentales, recuerden siempre; no están solos. Apóyense en el amor que se sienten, apóyense en la comunidad swinger; nuestras manos están para guiarlos. 

Sean sinceros consigo mismos, la mayor herramienta para afrontar el swinger es la sinceridad personal, la confianza personal, y la alta autoestima. Ambos podrán relajarse y prestarse al placer de su cuerpo delante de otros y con otros, si se brindan esa confianza.

3. ¿Qué quiero o qué queremos hacer?

Hay muchos juegos en el mundo de las parejas abiertas intercambios full o soft, tríos (HMH, MHM), cuckold, voyer, entre muchos otros. Partiendo del principio que cada uno debe manifestar y respetar la individualidad sexual del otro, entendamos que lo que "yo quiero hacer" no es lo mismo a "qué quiere hacer mi pareja" y ninguno debe imponerse al otro.

Seguramente, se presentarán discusiones o debates sanos en cuanto a que quiero hacer yo, que quieres hacer tu y que queremos hacer juntos todo está íntimamente entrelazado, en esa discusión conocerán aspectos de su pareja que nunca habían imaginado, el proceso en si es un autodescubrimiento y un reconocimiento del otro.

Responderse esta pregunta evita muchos problemas a futuro. El primer acuerdo, aquello que decidan hacer primero, es el paso inicial para que todo salga bien. Apegarse a ese acuerdo es esencial y ajustarse en el camino también lo es, no vean sus acuerdos como reglas escritas en piedra, estamos jugando con nuestros deseos más íntimos y ellos van a aflorar más temprano que tarde; dejen que todo fluya.

4. ¿Cómo queremos hacerlo?

Aquí entran en juego nuestros justos personales, es la etapa de mayor libertad a nuestros gustos y fantasías, es la etapa de las reglas internas.

Qué perfil de chica, chico o pareja me gusta y nos gusta, donde quiero hacerlo, lo haremos para celebrar una fecha especial como un aniversario de bodas, solo lo haremos en clubes swinger, solo iremos a reuniones privadas, buscaremos nuestros candidatos en redes sociales o en apps de citas swinger o las buscaremos solo en clubes, como queremos vestirnos, todo entra en el juego.

La individualidad sexual siempre es un elemento fundamental. No debemos imponer nada, todo debe negociarse.

Las parejas swingers lo primero que preguntan es ¿Ustedes qué hacen? ¿Ustedes cómo juegan? ¿Cuáles son sus reglas? No es otra cosa que procurar saber qué quieren hacer y qué acuerdos tienen, qué se pueden hacer o no y hasta donde llegar o no.

Deben establecer sus reglas internas, de modo que lo que ustedes consideren solo de ustedes o solo para su pareja permanezca intacto, para el bien de ambos. Hay reglas como nunca besar, no sexo anal, sexo oral con preservativo, todas cuantas ustedes consideren necesarias son válidas, mismas que a razón de la exploración sexual y la libertad sexual pueden modificarse con el tiempo, este es un juego de permanente negociación. Sin estas reglas internas y su cumplimiento, su relación de pareja está en riesgo, sin ellas nunca se acerquen al swinger.

5. ¿Dónde vamos a hacerlo, cómo vamos a conectarnos?

Una vez resueltas las preguntas anteriores, nos enfrentamos a la última, y no por ello la menos importante.

Hay muchas vías para llegar al ambiente swinger unas correctas y otras no. Unas con mayor riesgo y otras más seguras, recordemos que la integridad de nuestra pareja está en riesgo.

Las Redes sociales aun cuando son el medio más directo y fácil, es la de mayor riesgo. Encontrar parejas, chicos o chicas por las redes sociales representa lo mismo que entrar en un callejón oscuro, con vendas en los ojos y arriesgando la vida.

Pero también es el medio por excelencia, mediante el cual, los clubes swingers se publicitan. Son los clubes los lugares más seguros para cumplir sus fantasías, conocer personas en vivo es siempre la mejor opción. Ya los filtros previos están garantizados por los organizadores, su seguridad ya está prevista, al igual que las comodidades para su juego.

No vayan a ciegas, escojan el lugar seguro.

En fin, el swinger es un medio donde todas las barreras personales en lo sexual se rompen o bien poco a poco o bien de inmediato. Los tiempos, las maneras, las limitaciones, las prerrogativas, los gustos, dependen de cada individuo y de cada pareja. La comunicación, la complicidad, la sinceridad, la negociación ganar-ganar, la comunión de voluntades son las armas de las que tendrán que servirse para llevarlo todo a otro nivel.

Y lo más importante NO HAGAN NADA SIN AUTORIZACIÓN DE SU PAREJA. Nunca su relación de pareja debe estar en riesgo, a menos que estén dispuestos a mandar su matrimonio o relación por la borda por cumplir sus fantasías.

Share